La Condroalacia Rotuliana es un problema bastante común dentro de la población adulta en general, donde se encontrará afectado el cartílago presente entre la patela y el fémur. Apareciendo como consecuencia de muchos factores asociados de manera general o aislada, en FisioClinics Valencia te ayudamos a solucionar este problema a través del uso de múltiples herramientas terapéuticas. En el siguiente artículo te comentaremos detalladamente un poco más de esta patología y su abordaje.
¿Qué es Condromalacia Rotuliana?
La Condromalacia Rotuliana, es descrita como la presencia de artrosis o un proceso degenerativo a nivel del cartílago retropatelar, que genera un estado intenso de dolor y limitación al rango de movimiento, pudiendo aparecer de forma directa o indirecta.
La rótula tiene un papel muy importante para lograr la extensión de la rodilla durante la bipedestación y marcha, moviéndose en sentido ascendente y posterior a lo largo del surco intercondíleo del fémur. Dicha estructura permite lograr una correcta estabilidad durante el movimiento de la articulación.
Esta patología puede clasificarse dependiendo de su grado de afección, pudiendo dividirse en los siguientes grados:
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Grado 1: artrosis leve con más de 3 mm de capa de cartílago rotuliano y el mismo ya está reblandecido.
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Grado 2: artrosis moderada con menos de 3 mm de espacio entre la rótula y la tróclea femoral con alteración en la superficie del cartílago patelofemoral.
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Grado 3: artrosis severa con contacto entre la rótula y el fémur.
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Grado 4: artrosis muy grave con contacto continuo con el hueso, el cartílago patelofemoral ya no está presente.
La Condromalacia aparece por factores directos como lo es en el caso de la Fractura de Rótula con afectación en el cartílago. En cuanto a sus factores indirectos pueden relacionarse distintas causas como: Sobreuso articular, sobrepeso y otras causas que involucran distintos factores mecánicos.
¿Cuáles son los síntomas de la Condromalacia Patelar?
Ante la aparición de Condromalacia Patelar, existen ciertas sintomatologías que suelen presentarse de forma generalizada, como es el caso del dolor intenso a nivel de la cara posterior de la patela, alrededor o debajo de ella. En ciertas ocasiones puede producirse un dolor sordo, punzante y agudo a nivel de la fosa poplítea.
El síntoma doloroso suele ser agravante al caminar o correr largas distancias, subir escaleras, estar en cuclillas o después de haber tenido las rodillas en flexión durante un largo período de tiempo. Además de ello, puede haber una gran limitación en sentido de la extensión de rodilla, rigidez y crepitaciones, especialmente al levantarse luego de tener las rodillas en flexión.
Suele haber una mitigación o disminución de los síntomas cuando se realizan ciertas actividades.
¿Qué causa la Artrosis de Rótula?
La Condromalacia Rotuliana puede estar relacionada con muchos factores causales, tales como:
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Carga excesiva y constante en las rodillas.
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Aumento del estrés ocupacional en la articulación.
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Fracturas o incongruencias óseas en las rodillas.
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Desalineación de la articulación entre la rótula y el fémur.
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Dislocaciones de la rótula.
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Lesiones del ligamentos cruzados.
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Sobrecarga de los cuádriceps.
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Debilitamiento de partes de los cuádriceps.
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Lesión directa en la articulación de la rodilla.
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Pies planos.
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Presencia de enfermedades degenerativas.
Otros factores como la obesidad, también pueden ser una carga para la articulación femoropatelar, en especial si tienes una edad avanzada. En personas jóvenes, por lo general, la Condromalacia Rotuliana suele deberse a la presencia de inestabilidad sobre la rodilla, sobrecarga, deformación patelar, al igual que Traumatismos o accidentes.
¿Cómo se realiza el diagnóstico médico de la Condromalacia Rotuliana?
Para lograr el diagnóstico de la Condromalacia Rotuliana se debe realizar una historia clínica junto a un exámen físico, después de haber sido remitido por el médico quién previamente debió haber hecho una valoración minuciosa. Por lo general, el diagnóstico de este tipo de patología suele darse con un alto grado de seguridad.
En ciertos casos, será necesaria la realización de distintos estudios imagenológicos, para poder descartar ciertas explicaciones para el dolor y en muy raras ocasiones el médico realizará una valoración por artroscopia.