En caso de presenciar dolor articular sobre la cadera o rodilla durante la realización de distintas actividades físicas, rigidez o crepitaciones dolorosas durante las primeras horas del día, es posible que estés padeciendo de Artrosis de Cadera o Artrosis de Rodilla, a continuación te enseñamos sus posibles causas y síntomas que te ayudarán a diferenciarlas de otras afecciones, además de mostrarte cómo son tratados en FisioClinics Valencia
¿Qué es la Artrosis?
La Artrosis es una patología de tipo crónica que consiste en la degeneración del cartílago intraarticular de las articulaciones principales del cuerpo. La función de este cartílago es de evitar la fricción entre las superficies óseas que componen la articulación, sin embargo, en el caso de la artrosis, dicho cartílago va perdiendo su grosor por el desgaste presente.
Por lo general, los procesos degenerativos sobre los cartílagos, suelen empezar en pequeñas áreas y en un inicio suelen ser asintomáticas, sin embargo, a medida que pasa el tiempo, la artrosis hace que el cartílago se rompa con mayor facilidad.
En general, todas las articulaciones del cuerpo pueden padecer de artrosis, sin embargo, es más común evidenciar este tipo de problemas sobre aquellas articulaciones que tienden a soportar grandes cargas como lo es el caso de la Cadera y Rodilla, siendo la aparición de un proceso degenerativo predominante en estas zonas.
¿Cuáles son los síntomas de la Artrosis de Cadera y Rodilla?
Al aparecer la Artrosis sobre la Cadera y Rodilla, el síntoma más destacable es el dolor agudo e intenso que se manifiesta sobre la articulación ante el movimiento. A continuación te mencionamos otros síntomas destacables de ésta patología:
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Dolor alrededor de la articulación afectada.
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Derrame articular.
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Rigidez articular (dificultad para mover la articulación, principalmente por la mañana).
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Crepitación articular durante el movimiento (crujidos en la articulación).
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Dificultad para realizar las actividades de la vida diaria como permanecer de pie por mucho tiempo, sentarse en sillas o sofás más bajos, caminar, salir y entrar en el coche, cruzar las piernas, calzar zapatos y calcetines o lavar los pies.
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Deformidad articular.
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Posición antálgica, apoyando el peso del miembro sano (lo que provoca una sobrecarga en la cadera o rodilla opuesta).
Cuando la etapa ya se avanza, es más probable que haya presencia de dolor y molestias aunque se esté en descanso (principalmente en la noche).
¿Qué causa la Artrosis en las articulaciones?
La Artrosis se define como la presencia de un estado degenerativo avanzado sobre los cartílagos, dicho desgaste puede aparecer como consecuencia de las cargas constantes a las que están sometidas las articulaciones y el sobre uso de las mismas. Por lo general, suele estar presente en personas mayores de 50 años, sin embargo, también puede presentarse en personas mas jóvenes, principalmente en atletas. Dentro de los demás factores que influyen en la aparición de una Artrosis de Cadera y Rodilla están:
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Carga excesiva y constante en miembros inferiores afectado la cadera o las rodillas.
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Aumento del estrés ocupacional en la articulación.
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Fracturas o incongruencias óseas en la articulación.
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Desalineación biomecánica.
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Desestabilización articular.
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Desequilibrio muscular.
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Lesión directa en la articulación.
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Mala postura.
Algunas de las patologías que pueden favorecer a la aparición de Artrosis de Rodilla y Cadera son:
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Artritis reumatoide.
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Espondilitis anquilosante.
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Diabetes.
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Artritis séptica.
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Displasia de cadera.
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Menopausia.
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Obesidad.
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Traumatismo en la articulación o traumatismo de impactos constantes como en la carrera.
¿Cómo se realiza el diagnóstico médico de la Artrosis de Cadera y de Rodilla?
El diagnóstico médico para los casos de Artrosis de Cadera y Rodilla se realizan por medio de una valoración clínica inicial, donde en este caso el médico encargado, recolectará toda la información e historial de la enfermedad, evaluando la fuerza muscular de distintos músculos como: Glúteos, cuádriceps, isquiotibiales, entre otros. Además, evalúa el rango de movimiento activo y pasivo y realizá algunas pruebas articulares, todo con el objetivo de poder identificar algo de los síntomas mencionados anteriormente.
Luego de ello, se realiza un análisis de los estudios imagenológicos como radiografías o resonancias magnéticas de la articulación. Esto ayudará a determinar el grado de compromiso que existe a nivel de las articulaciones afectadas.