En FisioClinics Valencia sabemos lo molesto que puede llegar a ser una Cervicalgia, sobre todo al manifestarse de manera referida desde la parte superior de la espalda al cuello. Estas molestias por lo general desaparecen en unos pocos días o incluso semanas. A continuación, te enseñaremos a diferenciar los distintos síntomas y causas de esta lesión, al igual, que el tratamiento especializado que te ofrecemos en nuestro centro de Fisioterapia en Valencia
¿Qué es la Cervicalgia?
La Cervicalgia se define como la presencia de dolor a nivel del cuello y parte superior de la espalda. La zona cervical abarca el espacio comprendido entre la protuberancia occipital hasta la primera vértebra torácica. El dolor a nivel del cuello, por lo general suele referirse hasta la cara posterior de la cabeza (donde también puede provocar cefaleas) o en los brazos.
El dolor de cuello puede llegar a clasificarse dependiendo de factores como: Duración, intensidad y periodo en que se manifieste (agudo o crónico)... Puede durar desde pocos días hasta varias semanas. Pudiendo aparecer de forma recurrente o permanente durante ese tiempo y mucho más.
¿Cuáles son los síntomas de la Cervicalgia?
son muy variados los síntomas que pueden verse asociados a la Cervicalgia, de los que destacamos:
-
Dolor en el cuello.
-
Espasmos musculares en las regiones cervicales y supraescapulares.
-
Rigidez de cuello y espalda.
-
Dolor de muñeca y hombro.
-
Entumecimiento en las manos.
-
Dolor de cabeza.
-
Hormigueo persistente en las manos o piernas.
-
Hormigueo en el cuello.
-
Mareo.
¿Qué causa el Dolor de Cuello?
En general, la cervicalgia aguda puede presentarse como consecuencia de contracturas o tensiones musculares, que aparecen como consecuencia de desequilibrios en la musculatura provocados por malas posturas de forma constante como en casos donde: Se está encorvado frente a la pantalla del computador, realizando llamadas sosteniendo el teléfono con el hombro, entre muchas otras acciones que generar sobrecarga sobre los músculos del cuello.
El estrés mental puede llegar a promover la Cervicalgia y desencadenar el malestar. Además de ello, el dolor de cuello puede iniciarse como consecuencia de:
-
Desgaste en el sistema musculoesquelético, por ejemplo en cuerpos vertebrales (espondilosis), cartílago de disco (condrosis), discos intervertebrales (hernias discales) y vértebras (osteocondrosis), artrosis de articulaciones vertebrales pequeñas (espondiloartrosis) o articulaciones de hombro (artrosis de hombro).
-
Trastornos musculoesqueléticos tales como enfermedades reumáticas por ejemplo la artritis reumatoide.
-
Enfermedades internas y metabólicas, por ejemplo, osteoporosis, raquitismo.
-
Lesiones traumáticas como síndrome de latigazo, huesos fracturados, ligamentos desgarrados, daños en los discos, lesiones de la médula espinal entre otros.
-
Procesos inflamatorios en la región.
-
Enfermedades neurológicas, como parálisis nerviosa, calambres musculares incontrolables y persistentes.
-
Fibromialgia.
Dentro de los principales factores de riesgo que pueden llegar a aumentar las posibilidades de padecer una Cervicalgia son: Embarazo, estrés crónico, sobrepeso, actividad física excesiva, entre otros.
¿Cómo se realiza el diagnóstico médico de la Cervicalgia?
Para poder confirmar la presencia de la Cervicalgía y descartar otras patologías relacionadas como: Tendinopatías, bursitis, síndrome del túnel carpiano u otros. es necesario realizar una correcta valoración inicial sobre la zona cervical para poder realizar un diagnóstico diferencial.
Para lograr el diagnóstico de la Cervicalgia, se hace preciso realizar una historia clínica completa donde se recopilen todos los datos relacionados a la sintomatología presente. Es necesaria la realización de una buena exploración clínica que involucre: Postura, movilidad cervical, valoración nerviosa, fuerza muscular, identificación de las zonas dolorosas.
A través de las radiografías simples, es posible visualizar las vértebras cervicales y dar con un diagnóstico que permita determinar el origen de la Cervicalgia y en consecuencia prescribir un tratamiento adecuado.